Koala Aprende a Comer
¡Hola! ¿En qué podemos ayudarte?
InicioBlogMeriendas

Meriendas

Viernes 10 Ene 2025
/ Blog
Meriendas
460 vistas
Click para ampliar

La importancia de la merienda en el desarrollo de tu bebé

La merienda, o snack, juega un papel fundamental en la alimentación diaria de los más pequeños, especialmente a partir de los 7 meses, cuando comienzan a explorar nuevos sabores y texturas. Este tiempo de comida, además de ser una pausa para reponer energías, también representa una oportunidad educativa y nutricional que puede marcar el inicio de hábitos alimenticios saludables.

¿Por qué es importante la merienda?

La merienda aporta entre un 10% y un 15% de las necesidades nutricionales diarias del bebé, lo que contribuye a mantener niveles de energía estables entre comidas principales. Esto es especialmente importante para bebés y niños pequeños, cuyo metabolismo es rápido y necesitan reponer energías con mayor frecuencia.

Además de su valor nutricional, la merienda fomenta el desarrollo de habilidades motoras y sociales, ya que permite al bebé interactuar con su entorno mientras experimenta con alimentos. Es un momento ideal para introducir nuevos ingredientes de forma gradual y segura, lo que ayuda a diversificar su dieta y a reducir el riesgo de desarrollar aversiones alimentarias en el futuro.

¿Cuándo ofrecer la merienda?

El mejor momento para ofrecer la merienda dependerá de las rutinas y necesidades de cada bebé. Sin embargo, una recomendación común es servirla aproximadamente 2 horas después del desayuno o del almuerzo. Esto ayuda a evitar el exceso de hambre antes de la siguiente comida principal, garantizando un equilibrio adecuado en su dieta diaria.

Opciones saludables para la merienda

La clave de una merienda saludable está en ofrecer alimentos frescos, variados y adaptados a la etapa de desarrollo del bebé. Algunas ideas incluyen:

  • Frutas frescas: Plátano, pera, manzana rallada, mango o melón en trozos pequeños o en puré.
  • Verduras cocidas: Bastones de zanahoria, calabacín o batata al vapor, fáciles de masticar y digerir.
  • Lácteos: Yogur natural sin azúcar o queso fresco (si ya está introducido en la dieta).
  • Cereales integrales: Pan integral suave, galletas caseras sin azúcar o avena cocida con leche materna o fórmula.
  • Preparaciones caseras: Mini pancakes, muffins de frutas sin azúcar o bolitas de arroz con puré de verduras.

botones8

Compartir:

Comentar


Comentarios

0 registros encontrados